Sexologos Valencia
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Nuevo libro de Vivianne Hiriart pretende orientar a los padres
La educación sexual es mucho más que hablar de condones y métodos anticonceptivos. Es un conjunto de elementos que los padres y madres empiezan a enseñar a sus hijos e hijas desde que nacen. Cómo los tocan, qué les permiten o les prohÃben según el sexo o qué tan certeras son las respuestas que dan a las curiosidades desde la primera vez, son algunos de los ingredientes con los que los padres forman el concepto de la sexualidad en los niños, los púberes y los adolescentes.
Asà lo plantea el libro Cómo hablar de sexualidad con sus hijos, el más reciente libro de la sexóloga Vivianne Hiriart, que se presenta como una práctica herramienta para resolver los cuestionamientos que con frecuencia dejan a los padres sin saber qué contestar. La autora, también periodista, conversó con NotieSe sobre los principales temas de su texto, publicado por Editorial Paidós en la colección “Uno y los demásâ€.
¿Por qué era necesario este libro?
La idea es abordar la sexualidad desde los primeros momentos de la vida y plantearlo como un proceso. No es algo que aprendas a partir de la pubertad, es algo que estás aprendiendo todos los dÃas desde el momento en que naces. Las actitudes, los silencios, la manera que uno tiene de ver el cuerpo, las relaciones de género, etc., están formando la sexualidad de los niños y obviamente tienen que ver con la manera que tienes de vivir tu sexualidad cuando eres adulto. Todo lo que vas aprendiendo, no nada más lo que te dicen, sino lo que no te dicen, tiene una importancia muy grande .
Uno de los planteamientos básicos es: aunque usted crea que no está hablando de sexualidad con sus hijos, les está enseñando muchas cosas. ¿Qué es lo que usted les quiere enseñar?, ¿les está enseñando lo que realmente quiere? Creo que cada vez es más frecuente que los padres quieran que sus hijos vivan su sexualidad de manera diferente, pero no siempre es congruente con los mensajes que les dan: dicen una cosa y hacen otra, cosa que a la larga tiene efectos.
Hasta ahora la enseñanza de la sexualidad a los menores se habÃa basado en prohibir ¿Qué resultados ha dado esta estrategia?
Lo único que hace es que quitarte información y ahà pueden pasar muchas cosas. No decir las cosas por su nombre, hablar de “ya sabes quéâ€, “ahà abajoâ€, “el que te platiquéâ€, hace que de repente digas escroto y nadie tenga idea de qué es eso. Es parte del “ahÃâ€, pero nadie sabe como se llama o le ponen otros nombres. Entonces no puedes integrar una parte que ni siquiera sabes cómo se llama o que prefieres hacer como que no existe en tu cuerpo. ¿Cómo asumir tu sexualidad, cómo vivirla de una manera natural y responsable si se supone que no la debes tener, si se supone que no existe?
Una de las técnicas más usadas es hacerte sentir miedo y culpa. “Se te va a caerâ€, “te vas a embarazarâ€, “no te dejesâ€, como si todo lo que tuviera que ver con sexualidad fuera negativo en sà mismo. Uno tiene cuerpo, siente, vibra; te llama la atención y acabas teniendo relaciones sexuales pero pensando que no deberÃas, lo haces pero no te cuidas, no hablas del tema, ni siquiera lo disfrutas, te quedas con la sensación de haber hecho algo sin saber de qué se trataba, de no haber tenido el control de la situación. Infundir miedo y culpa genera muchos más conflictos de los que previene, incluso en el sentido de problemas de salud pública.
¿Cómo construir, desde la infancia, la capacidad de autodeterminación de los hijos?
Muchos padres dicen que “mientras vivas en mi casa vas a hacer lo que yo te digaâ€, y pareciera que cuando cumples 18 ya eres adulto y entonces tienes que ser responsable, pero nunca te enseñaron porque nunca te dejaron tomar decisiones. Es imposible que vivas tu sexualidad de manera responsable y satisfactoria, supongamos, el dÃa que te casas, si siempre fue malo, algo que no pudiste decidir y algo que parecÃa que te controlaba a ti en lugar de que tú lo controlaras.
Pero tienes que aprender a hacerte responsable y a tomar decisiones desde que eres niño. También en la prevención de abusos sexuales es muy importante porque te enseñan que los adultos siempre tienen la razón, entonces, si viene el abuso, piensas que tienes que hacer caso, no tienes esa posibilidad de decir que no te gusta y te hace sentir mal. Los padres deberÃan aprender a valorar los sentimientos de los niños y que ellos sientan que lo que expresan tiene importancia; eso también es parte de la sexualidad.
¿Por qué es importante plantear, como lo escribes en tu libro, el tema del VIH/sida a los niños y niñas?
Son temas que no están abordados en otros libros, por lo menos no en la parte de educación sexual de niños. Sin embargo, creo que desde niños vamos aprendiendo a discriminar, a etiquetar, a que te dé miedo lo que no entiendes. En el caso de los niños pequeños, hablo de VIH y digo que las probabilidades de que un niño, si es que no nació con el VIH, se infecte en su vida cotidiana son realmente muy pocas. Es más probable que tenga un compañerito que está infectado, o que el papá, la mamá o el tÃo de alguien esté infectado. Hay miedos que surgen en los papás sobre si hay que correr al niño seropositivo de la escuela o sacar a sus hijos porque no vaya a ser que muerdan su sándwich y se infecten.
Hay que decirle a los papás que no pasa nada, pero ¿qué es lo que está aprendiendo su hijo al respecto?. Estoy convencida de que la discriminación y el estigma dificultan la prevención de la enfermedad y que si los niños crecen con una idea más amplia también van a ser más capaces de prevenirse cuando empiecen a tener una vida sexual activa.
En cuanto a los púberes y adolescentes me parece importante que los papás hablen con ellos. Sigue existiendo la idea de que en nuestro entorno no va a pasar porque nuestros hijos son muy decentes. Debemos ir desde pequeños modificando estos esquemas y tener más información.
¿Por qué es importante introducir el tema de la violencia en la pareja?
No puedes separar la parte del género y la educación de la sexualidad, todo va ligado. Hay una parte en la que hablo de las consecuencias de enseñar cosas diferentes a hombres y mujeres y de lo que enseñamos sobre el género a unos y otras. Cuando aprendes como mujer un cierto estereotipo de la feminidad, te sometes a mucho más riesgos de infecciones porque no te atreves a pedir, porque entonces el hombre te va a dejar, porque ya no eres nadie sin un hombre al lado; o los hombres, que viven más violencia por demostrar que son muy hombres, y que eso a la larga también los lleva a correr más riesgos de infecciones de transmisión sexual.
Vas generando esta inequidad entre hombres y mujeres y la vas viendo como normal. Te parece normal que te celen, que te agredan, que te ninguneen, que a lo mejor te den un jalón, y desde jóvenes vas haciendo que esto crezca, lo vas permitiendo en tu vida y de pronto te ves encerrada en una relación de este tipo sin saber cómo salirte.
También abordas el tema de la orientación sexual...
También me parece muy importante porque es una duda muy frecuente de los papás, piensan que su hijo no tiene conductas que parezcan masculinas, piensan si deben meterlo a un deporte más rudo o hacer algo para modificar su comportamiento. En cuanto a las niñas, creen que si son demasiado rudas para jugar tienen que hacerlas más femeninas. Es el temor de que vaya a tener una orientación sexual diferente, que vaya a ser homosexual.
Por un lado, hay que bajarle al miedo. No se le va a pegar si tiene un amigo o si el papá de alguien es homosexual. Y por otro lado, si hay algún otro niño que tenga ese tipo de conductas, ¿por qué etiquetarlo? Te van etiquetando desde chiquito y eso te va destruyendo, va mermando tu autoestima y te va creando una serie de conflictos que son absolutamente innecesarios. Y finalmente, si su hijo tiene esas conductas ¿qué? ¿Va a tratar de cambiarlo? ¿Por qué no dejar que se exprese como persona?
Por último, ¿quien debe leer este libro?
Es curioso que ahora que he comentado que salió mi libro me dicen “ay, es que mis hijos están muy chiquitosâ€. No, no te tienes que esperar a los diez u once años. Parece que se esperan a que salga la primera pregunta para después empezarse a preocupar. La idea del libro es que esto es desde el principio, se debe ir viendo cómo se está formando la sexualidad e ir abriendo canales para hablar de los temas. Está dirigido a quienes tienen bebés, a quienes tienen hijos púberes y adolescentes.
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